De aquí a mañana se votará una ley que pretende destruir el Internet que conocemos, para crear un engendro burocrático altamente costoso y muy caótico que es el sueño de Ramoncín: la destrucción de Internet.
Los carcas sin remedio, que odian la cultura, y sólo quieren parasitar de ella, han conseguido crear un buen grupo de presión para influenciar, poco a poco, a los eruditos de nada políticos europeos. Como el eurodiputado se caracteriza por hacer como que sabe de la materia, por consumir en un grupo de alto nivel y pagar altos precios en un mercado prohibitivo como un imbécil (pues los mismos productos y servicios se cobran más baratos cuando el cliente es de un mercado inferior), ahora están por la labor de hacer caso a los señores de los teatros, a los editores de los grandes periódicos, a los jerarcas del mundo financiero..., un momento, ¿a los jerarcas del mundo financiero? Vaya, al principio parecía que iba a hablar de información y redes y acabo hablando de los ricachones.
Por extraño que parezca los tenedores de los medios son los primeros perjudicados de la "piratería" y de las wikifórmulas. El hecho de que hayan enlaces a noticias, twits, infografías..., la calle llevada a la organización de las redes sociales. Hasta cierto punto las élites lo tienen más difícil para controlar un mercado cada vez más informado - como más culto. Necesitan encasillar la cultura y hacer que no todos tengan acceso a la misma.
Se trata no de un proceso de promover a los autores..., porque ya se lee en el propio artículado: el control que tengan los autores a sus obras no es a todos los autores ni a todas sus obras, sino sólo en parte a lo que se pueda, según vaya surgiendo como se vea oportuno. Que es como decir: si te creas un grupo de presión entonces puedes tener las leyes de tu parte, e imponer tu dictadura personal. Eso sí, los pequeños autores (la meritocracia) queda excluída, de manera expresa en su correspondiente apartado del artículo. Así como cualquier autor, independientemente de que suponga una aportación directa al valor añadido de la economía del país; la cosa es que se reconocen los grupos de presión, simple y llanamente: se trata de la muerte de Europa por burocracia.
En su momento fue criticada la ley de protección de datos al ser de difícil aplicación, pues bien: esta ley es, desde el punto de vista de la informática, la ley más soberanamente estúpida que a ningún imbécil se le pudo haber ocurrido nunca. Lo que quiere decir que es una ley para infundir el caos: una ley para destruir, no para mejorar.
No es de extrañar que la Wikipedia se haya opuesto y, ¿qué pasa con los medios de comunicación? Por lo pronto los distribuidores de contenidos ya estarán pensando en aumentar el precio de las series on-line, porque el estado no puede dar soporte a esas burradas que se proponen en Europa y que es un agujero negro en el presupuesto..., hasta lo que quiera dejar de gastar. Las empresas no tienen un estándar informático para suplir esos protocolos, y cuando varios coautores se juntan para hacer una obra no existe fórmula social para determinar la manera de "seguir en contacto". Está claro que a quienes se les ocurrió esta fórmula deberían de dimitir del Parlamento Europeo: no valen, porque no se documentan. O peor: a lo mejor estaban documentados..., y comprados.
¿Quién gana con todo este caos? Habrá no sólo más impuestos, menos productividad, más caos (cárceles), menos cultura, menos diversificación de las noticias..., y a cambio el precio justo: más pobreza, más delincuencia, más alta delincuencia, más underground y, por ende, más y más y más piratería. Y esto último, además, con la saña de que quienes lo hagan se valdrán de programas de manera que no sean rastreables; por lo que Intenet será más lento, más caro, más absurdo..., y la gente más conspiranoica contra el Estado, contra los artistas, los periodistas... Un mundo idílico para el que está en lo alto de la pirámide y que teme día tras día que alguien le escupa en la pizza.
Se ríen en los medios oficiales: ¿qué pasa cuando te cargas la divulgación underground? Pues que resulta mucho más difícil la mercadotecnia, genios ¿Dónde se ha visto que el mainstreaming pueda cargarse al underground cuando lo uno no puede vivir sin lo otro?
Es como si la ciencia oficial acabara con la ciencia no oficial, eso significaría que no habría un proceso previo a conseguir tal oficialidad; por lo que ya no sería ciencia: sería dogma. Lo mismo pasaría si lo no oficial se carga lo oficial - el mismo problema.
Los medios oficiales no pueden permitirse el lujo de ver cómo se cargan uno de los pilares fundamentales que han tenido las personas para informarse. Si la divulgación es sostenida y sometida, veremos debates sostenidos y sometidos, manifestantes sostenidos y sometidos, expresiones humorísticas sostenidas y sometidas y, por supuesto, cualquier libro o manifestación artística será sostenida y sometida a los designios de si te permiten o no decir o dejar de decir.
- Disculpe Vd. caballero, ¿me permite?
- Por supuesto, pero permítame permitírselo.
- Se lo permito, pero permítame multarle por permitirme el permitírmelo.
- Pues no se lo permito, y permítame que le demando por no admitir el permiso de su permiso.
- ...
Nadie se va a comportar así: está abocada a estar un año perdiendo dinero, gastando para nada y, lo que es peor, los que tengan que dimitir por ello no lo harán.
Un caos.
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